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martes, 19 de mayo de 2015

LA OBESIDAD Y LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL



En muchos casos, discapacidad intelectual y obesidad van de la mano, convirtiéndose de este modo en una doble discapacidad.

Según la OMS el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud, que se percibe por el aumento del peso corporal cuando este sobrepasa un 20% o más el valor establecido por talla y sexo.

No se conoce que haya una relación directa entre la discapacidad y esa tendencia a la ganancia de peso, pero esto se debe a hábitos de vida poco saludables. De acuerdo con un estudio reciente de la Universidad de Ilinois, el riesgo de sobrepeso en las personas con discapacidad intelectual es hasta cuatro veces superior al del resto.


Una vida de complacencia absoluta como resultado de una protección familiar excesiva, en donde no hay control para una buena alimentación, falta de ejercicios y factores emocionales que afecten al individuo, entre otras causas, ocasionan que esta situación sea cada día más difícil de controlar y por tanto generen en la persona discapacitada serias dificultades en su diario vivir,

Las personas con discapacidad y obesidad tienden a un aislamiento social, producto de la inconformidad con su cuerpo, porque son objetos de burlas y malos comentarios, en casos extremos produce una disminución de movilidad, dificultad para caminar y para usar algunos medios de transporte, entre otros.

"El sobrepeso no sólo contribuye a aumentar la incidencia de enfermedades cardiovasculares y diabetes, lo que empeora su pronóstico, sino que tiene un impacto directo en sus niveles de dependencia y calidad de vida y en su estigmatización", además "Se tiende a minimizar el problema, como si fuera poco importante, cuando la realidad es que tiene una repercusión directa en el empobrecimiento de la vida de estas personas", según Fernando Fernández-Aranda, investigador del CIBERobn(http://www.ciberobn.es/)

La prevención de la obesidad debe ser un pilar muy importante en nuestras familias,

Recuerda que los riesgos de una obesidad son grandes, como: elevar el desgaste de articulaciones, reducción en la capacidad de ejercicios y un mayor índice de enfermedades como: cardiovasculares, diabetes y artritis, entre otras, que originarían así una discapacidad física.

Los retos de la persona obesas son:
  • Modificar hábitos alimenticios, de ser necesario acudir a un Nutricionista que es el profesional que nos puede ayudar.
  • Implementar un programa de actividad física periódica
  • Recibir asesoría psicológica, en casos de baja autoestima, de ansiedad.  Buscando con esto siempre potencias sus capacidades y reducir sus falencias.
Hacemos un llamado desde TQM PAPELERIA, para que todos los involucrados en esta situación, como el individuo, la familia, las instituciones y el estado principalmente, realicemos acciones para que esta situación de obesidad se reduzca sobretodo en personas con discapacidad.




Víctor Hugo Tejada Arenas                                                  Ana María Jaramillo Arango 

jueves, 23 de abril de 2015

TESTIMONIO DE UN AMIGO DE UN JOVEN CON SINDROME DE DOWN

Hoy se cumplen 9 meses desde la última vez que lo vi … Nuestra amistad empezó en el 2005, cuando eramos muy pequeños; yo solo tenía 9 años y él se veía menor que yo. La primera vez que hablamos fue en mi primer día de clases en este colegio al que me había cambiado después de haber estudiado hasta tercero de primaria en un colegio de educación tradicional. Tenía entendido que este nuevo colegio era inclusivo, se trabajaba en base a la autonomía y se respetaba la diferencia. Era un colegio campestre personalizado y en mi primer día de clases me encontré en un aula con solo 12 personas.

Fue ahí cuando lo vi. Pregunté por él y todos lo conocían. Daniel Bermudez, me dijeron que se llamaba. A Dani y a mí nos había recogido el mismo bus en la mañana, pero yo era el niño nuevo y me habían recogido de último, por eso cuando me subí no lo vi a él. Solo fue hasta por la tarde, cuando me subí otra vez al bus para irme a casa, que me di cuenta de que Daniel se iba en la misma ruta. Yo no había hablado con él todavía, y como se había sentado al frente y yo atrás, tampoco en ese momento hubo oportunidad. Cuando vi que estábamos cerca de mi casa, agarré mi mochila y me la puse para bajarme. Pero el bus no paró, adelantó unas cuadras más, hasta otra casa. La casa de Daniel. Vivíamos en la misma calle. 

Mis primeras semanas en el colegio fueron inolvidables: me la pasaba jugando con palos y piedras con otros niños del salón. Siempre ponía mucha atención en la clase, pero no veía la hora de salir al recreo a rayar paredes con mis nuevos amigos; o de ir al bosque a buscar grillos para arrancarles las patas, o estar por ahí riéndonos de las niñas del salón. Me adapté muy bien y conseguí muchos nuevos amigos. Daniel, por su parte, era un niño muy diferente.

En los recreos siempre iba a la cafetería, se sentaba a comer con Sara, su prima, o a veces con las profesoras. Otras veces iba al parque y lo veía jugando y hablando con sus juguetes. En clase tenían que darle explicaciones diferentes y él iba a un ritmo distinto del de todo el salón. Era menor en estatura que los demás niños de 10 años, aunque él era mayor que todos. Durante mis primeros días sólo estaba con él en las clases, cuando teníamos actividades en equipo. Después fui tratando de acercármele en el bus de ida a nuestras casas y así poco a poquito aprendí a conocerlo.


De vez en vez dejaba de salir al recreo con mi grupo de amigos e iba al parque solo con Daniel a jugar en los pasamanos. Él siempre cargaba en su mano un muñeco de Max Steel, que le obligaban a guardar durante la clase pero que sacaba feliz cuando salía. Al principio no entendía mucho sus palabras, él me hablaba y yo solo comprendía algunas cosas, pero difícilmente sabía que me quería decir. Nunca me burlé de él, por alguna razón yo era muy bueno para molestar a los demás niños y burlarme de las niñas, pero no con Dani.

A pesar de que era tan diferente, no le veía gracia a burlarme de él, así como tampoco nunca encontré sentido para tenerle lástima o para tratarlo diferente a los demás. Con sus ojos rasgados, esa piel blanquísima, dedos gruesos y pequeños igual que su boca, el cabello negro y liso. Ese niño con Síndrome de Down, pero sobre todo con un corazón gigante se había vuelto mi amigo, y cada vez mas seguido me invitaba a jugar en los pasamanos.

Tengo tantas historias con Dani que faltaría tiempo para contarlas. A los 3 meses de conocerlo fue su cumpleaños y le regalé mi propio Max Steel que me habían dado de navidad. Unas semanas después fui a su casa por primera vez y nadamos juntos en la piscina, vimos películas y comimos papitas con salsa de tomate. A los días el fue a visitarme a mi casa, jugamos Xbox y nadamos otra vez.  
A la siguiente semana fuimos al hotel donde trabajaba su papá y comimos y jugamos golf. Luego un día fui a amanecer a su casa, después él a la mía. Entramos juntos a clases de golf, y empecé verlo todos los días, en el colegio, en clases de golf, en su casa, en la mía... Dani ya no era simplemente mi amigo, se había vuelto mi mejor amigo.

Uno de los recuerdos más vivos que tengo es de cuando yo tenía 10 años y él 12. Él quería jugar conmigo en un recreo, me rogaba y me pedía que jugaremos, me insistió al punto de desesperarme y en ese momento lo empujé con mis dos manos, estábamos en la cancha de fútbol y de pronto lo vi caerse de espaldas sobre la tierra. Se ensució todo, su Max Steel se le cayó de las manos y empezó a llorar. Lo que sentí en el estómago no sé me va a olvidar nunca… Era más grande que la tristeza, sentía un dolor inmenso por haberle causado dolor a mi amigo. Lo ayudé a parar y mientras lloraba yo esperaba, nervioso, que estuviera enojado conmigo por mi violencia, pero no, en lugar de eso me abrazó y me dijo: ¨Perdóname, Samy, perdóname, Samy!¨

Hoy, nuestra amistad no está basada en la lástima, o en la compasión, nunca lo estuvo. Nuestra amistad está basada en el amor y en la relación que construimos con tantas experiencias e historias juntos: practicando deportes, disparando y robando carros en los juegos de Xbox, en los viajes juntos a Cali y Bogotá, en las amanecidas en mi casa, en sus fiestas gigantes de cumpleaños, cuando le cortaba el cabello y le afeitaba esos bigotes que tiene...

Yo no he conocido una persona más sincera que Daniel. No he conocido persona más tierna y más apasionada por las cosas. Con decirles que aprende canciones en guitarra y batería viendo tutoriales en YouTube!!! Ni siquiera yo he logrado sacar en guitarra una canción completa como lo hace él.  Le enseñó a sus perros un montón de trucos: cómo abrir y cerrar la puerta, a hacerse el muerto, y sin mentirle ¡Les enseñó a abrir la nevera y sacar una botella de Coca Cola! ¿Quién puede hacer eso? Solo Dani.

Si mi amistad con Dani, hoy a mis 19 años, estuviera basada en un sentimiento de lástima les aseguro que no disfrutaría salir con él a un centro comercial o ir a cine. Dani puede cogerme la mano en público, darme un beso en la mejilla, y hasta decirme ¨Sam, te amo mucho¨, cosa que haría incomodar a cualquier hombre de mi edad, y más cuando hay puras niñas lindas en la calle que quieres impresionar. Pero la verdad es que antes que incomodarme, prefiero ser parte de ese sentimiento tan genuino que Daniel expresa, prefiero ayudarle en todo lo que me sea posible y dejar que él aporte tantas virtudes a mi vida, de la forma que sólo él es capaz.

Aunque hoy vivimos en ciudades y países diferentes, tratamos de hablar de vez en cuando por Skype, y muy seguido por Facebook. ¡Cuando yo ya tenga mi familia, una esposa y mi casa, les juro que Daniel va a tener su propio cuarto!

SAMUEL URIBE MARTINEZ

lunes, 6 de abril de 2015


EL VOLUNTARIADO COMO UNA OPCIÓN DE APOYO PARA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD



En estos días que tuve la visita de mi sobrino Daniel Bermúdez Jaramillo, que es un joven con Síndrome Down, me llamó la atención que una amiga que conserva desde que estaba en el colegio, me pidió el favor de que lo dejara en un centro comercial para disfrutar con él una tarde.

Con el ánimo, disposición y alegría que les observé a ambos al encontrarse luego de varios meses de ausencia, me motivaron a proponer con este artículo una CAMPAÑA DE VOLUNTARIADO para replicar este ejemplo en las demás personas que visitan este blog.


El servir de “voluntario” no solamente aumenta la autoestima del joven con discapacidad sino también del voluntario que participa.

El voluntario puede compartir cualquier espacio de tiempo, según su disponibilidad y para facilitar su labor puede ser haciendo algo que de común acuerdo les guste a ambos, como: dibujar, ir a cine, leer un libro, participar en juegos de mesa, practicar un deporte, caminar un  rato en los alrededores del barrio,  hacer un picnic así sea en el parque más cercano a la casa o simplemente dialogar cara a cara sobre un tema de interés común.

Con la actividad del voluntariado contribuimos a la autodeterminación de los jóvenes con discapacidad y les brindamos espacios de sano esparcimiento, conocimiento y alegría.

La mayor ventaja de esta actividad de voluntariado es el conocimiento mutuo de las personas, sus ideas, sueños, frustraciones y esperanzas así como el enriquecimiento personal del voluntario por conocer otra perspectiva diferente de ver la vida a través de compartir sus momentos con la persona discapacitada.

Es de anotar que el voluntariado no es una actividad aislada, es una actividad programada con una periodicidad acordada (semanal, quincenal o mensual) que permita el mejor esfuerzo del voluntario durante la cita, para facilitar el proceso de adaptación y conocimiento con el joven discapacitado   y reducir en éste el stress que causa la espera de cada encuentro.

Anímate a ser parte de esta idea, con cualquier familiar o vecino que conozcas. También si lo deseas, en TQM Papelería, te podemos poner en contacto con alguno de ellos que pertenecen a las instituciones con que trabajamos o son seguidores nuestros en nuetras redes sociales.

Víctor Hugo Tejada Arenas                                                  Ana María Jaramillo Arango 

lunes, 2 de marzo de 2015

#HistoriasConEsfuerzo

#HistoriasConEsfuerzo es nuestro proyecto social, el cual reúne todos los sentimientos, el amor y el esfuerzo que hemos puesto en comercializar los productos de TQM PAPELERÍA; estos productos son más que objetos, son productos que transmiten historias de vida, de esfuerzo y de amor.

Cuando una persona tiene discapacidad intelectual, en #HistoriasConEsfuerzo consideramos que deben haber cuatro factores fundamentales para que el desarrollo de estos individuos sea el apropiado:  

El primer factor es el genético, donde predomina obviamente el tipo de discapacidad que presente y que tanto está comprometido su desarrollo desde ese punto de vista, es decir por ejemplo que hay personas que vienen con un retardo mental severo y se hace más difícil lograr mayores resultados en este caso, al igual que una condición física que le genere mayor dificultad para lograr un mejor desarrollo.

El segundo factor lo determina el grado de estimulación en todas las áreas del desarrollo de cualquier persona, brindado por su familia, por sus amigos y por las personas de las instituciones y programas donde asista este individuo.

El tercer factor es el AMOR que le brinden a todos los niveles.

El cuarto factor es mantener su autoestima lo mejor posible, es decir que esta persona se valore a sí mismo de la mejor manera y que todas las dificultades en su desarrollo, como en el habla, en su desplazamiento, en el área cognitiva y motriz, entre otros, no le afecten en su día a día.


Los jóvenes que elaboran los productos, que comercializamos en TQM Papelería, tienen los conocimientos, habilidades y actitudes que plasman día a día en su dedicado trabajo y es fruto de su arrojo y de las personas que los han acompañado en su desarrollo.

#HistoriasConEsfuerzo, es entonces el conjunto de momentos, aprendizajes, dificultades, entre otros, que hacen de estos individuos seres maravillosos y que sus productos sean algo más que cosas para comprar, cuentan un esfuerzo.
Las personas con las que trabajamos en TQM desarrollamos múltiples habilidades, de esta forma la marca se convierte en un promotor de capacidades
La marca brinda a las personas pertenecientes a ella la posibilidad de mostrar la manera como se expresan a través del arte y de su trabajo.

Ana María Jaramillo Arango                                             Catalina Nicholls     

viernes, 6 de febrero de 2015

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE VINCULAR A PERSONAS CON DISCAPACIDAD?





Contratar a personal con alguna limitación física puede generar a las empresas unos buenos ahorros tributarios y grandes ventajas competitivas.

El Estado en su deber de proteger a todos sus habitantes, en especial a aquellos que por su condición física o mental están en una debilidad manifiesta frente a los demás, ha generado una serie de mecanismos para proteger a este sector de la población, desde el campo laboral, educativo, recreativo, etc.

 Las Empresas que contratan personas con discapacidad ganan en:
§ Posicionamiento frente a los diferentes grupos u organizaciones con los que se relacionan, haciendo visible su Responsabilidad Social Empresarial.
§ Ambientes laborales más productivos e inclusivos al ofrecer ejemplos de vida a los demás trabajadores, que implican el reconocimiento del otro, respetando así la diferencia y aprendiendo de ella.
§ Exenciones tributarias y otros incentivos otorgados por la Ley Colombiana.
§ Si adelantan sus procesos de inclusión laboral de personas con discapacidad a través del Programa Pacto de Productividad, recibe adicionalmente asesoría, acompañamiento y capacitación.

La Ley 361 de 1997 creó mecanismos para integrar a las personas con alguna limitación, entre ellas una serie de estímulos tributarios y ventajas competitivas para quien les vincule mediante contrato de trabajo:

1.            Deducción en la Renta
El empleador que contrate Personal con Limitación y que esté obligado a presentar de renta y complementarios, tiene derecho a deducir de la renta el 200% del valor de los salarios y prestaciones sociales pagados durante el año o período gravable a los trabajadores con limitación, mientras esta vinculación laboral subsista;
2.            Menor Cuota de Aprendices
El empleador que esté obligado a cumplir una Cuota de Aprendices, reducirá en un 50% la cantidad de aprendices que debe vincular, si los contratados por él son personas con discapacidad comprobada no inferior al 25%.
Por ejemplo,  el empleador que debe vincular 10 aprendices puede contratar sólo 5 y con eso cumplir la cuota de aprendices.
  1. Ventajas para la empresa en Licitaciones Públicas
La persona o empresa que contrate personal con limitaciones será preferido en igualdad de condiciones en procesos de contratación estatal por licitación pública, si la nómina cuenta con mínimo el 10 % de empleados con limitación;
  1. Créditos con entidades estatales
Prelación en el otorgamiento de créditos subvenciones de organismos estatales, siempre y cuando estos se orienten al desarrollo de planes y programas que impliquen la participación activa y permanente de personas con limitación;
  1. Preferencia de sus productos adquiridos por el Estado
Las entidades estatales de todo orden, preferirán en igualdad de condiciones, los productos, bienes y servicios que les sean ofrecidos por entidades sin ánimo de lucro constituidas por las personas con limitación.

Ojo: la limitación debe ser mayor al 25%
Pero no es cualquier limitación por parte del nuevo empleado permite acceder a estos beneficios.

La Ley 361 de 1997 establece que la Persona con Limitación que se contrata debe tener mínimo una limitación no inferior al 25%, lo cual lo puede calificar la EPS o la ARS del Sistema de Seguridad Social en Salud al que se encuentre afiliado la persona que se contrata


Tomado de la página de Consultorio Jurídico Virtual en discapacidad.

martes, 6 de enero de 2015



La emprendedora paisa con down que genera oportunidades

Sara María Tejada, actriz y patinadora, comercializa productos hechos por personas con discapacidad.


 
Sara María Tejada es un una empresaria con síndrome de down que se ha convertido en ejemplo para personas con discapacidad.
Foto: Archivo Particular
Sara María Tejada es un una empresaria con síndrome de down que se ha convertido en ejemplo para personas con discapacidad.
“TQM Papelería es mi proyecto personal, es para conseguir una oportunidad laboral, para mí y otras personas con discapacidad intelectual, pero que tienen habilidades manuales, para que, a través de su trabajo, se sientan personas útiles para ellos mismos, sus familias y la sociedad”.

Con esas inspiradoras palabras, de pie, mirando al auditorio y haciendo fuerza para que su voz salga lo más fluida posible, sin mucho balbuceo, Sara María Tejada Jaramillo le narra a un grupo de médicos y enfermeras del Hospital San Vicente Fundación, lo que ha logrado desde que gerencia de la microempresa que ella creó hace dos años.

Tiene 27 años y un síndrome de down que no ha sido impedimento para sacar adelante su proyecto de vida.

En su casa, ubicada en Belén Aliadas (suroccidente de Medellín), tiene un local donde comercializa y direcciona la distribución de las artesanías que elaboran cerca de 300 personas en situación de discapacidad de Medellín y municipios cercanos y de Bogotá.

“Sara estuvo en un programa vocacional que dirigíamos. Luego la acompañamos con un perfil laboral en un restaurante y después la familia quiso que tuviera una opción laboral empresarial independiente. Nuestros chicos elaboran portavasos, portachapas, portasuiches, llaveros, portacalientes y canastas con material reciclable y TQM los comercializa”, afirma Yasneidy Herrera, directora de la Fundación Diversidad.

En las mañanas Sara y su mamá, Ana María Jaramillo, limpian las vitrinas y mesas donde exhiben desde camisetas, individuales, cosmetiquitas, bolsas de regalo, collares, muñecos, pulseras y comestibles, hasta tapetes elaborados en ‘tripa’ de pollo. En la web tienen una muestra de todos los productos y los enlaces a las páginas en redes sociales de las instituciones sin ánimo de lucro que respaldan su iniciativa.

“Para poder graduarme como bachiller tuve que alfabetizar en actividades de música y pintura... Los sábados iban unos niños especiales, muy necios, y tenía que tener mucha paciencia... para no enloquecerme”, cuenta Sara en medio de risas.

A sus interlocutores les pide paciencia cuando “no llegan las palabras y se... quedan en la punta de la lengua”, pues eso lo genera la angustia y el temor.

Por estos días está de vacaciones con sus padres en Bogotá, en casa de una tía.  En esa ciudad conoció a otra down, María Reyes, que la enamoró con su mermelada, y ahora hace parte del portafolio de servicios de TQM, que inicialmente abrió con apoyo de un tío, solo para vender productos de papelería.

“En Colombia son muy escasas las oportunidades laborales para las personas con discapacidad intelectual. Cuando Sara se graduó un tío le abrió su propio negocio, pero después nos dieron la idea de generar, desde allí, alternativas para más personas que por su limitación son excluidas de la vida productiva”, afirma Ana María, madre y asistente de Sara.

Los fines de semana la joven deja su rol de administradora y pasa a ser empleada. Trabaja en una pizzería, en la que organiza cubiertos, dobla servilletas y atiende al público. A parte de eso, hace 10 años es una de las actrices de Teatro El Grupo, una compañía artística inclusiva integrada por personas con síndrome de down. Gracias a este colectivo conoce varias ciudades del país.

En la obra El juicio de París, por ejemplo, representa a la diosa Hera, la reina de los dioses griegos, y en Romeo y Julieta, hace el papel de una de las siete ‘julietas’ de la adaptación hecha por Beatriz Duque, profesora de la Universidad de Antioquia y directora de El Grupo.
Cuando Ana María ve a su hija actuando, en su pequeña empresa o exponiendo su experiencia de vida, dice que valió la pena acompañar a Sara desde muy pequeña, pese a que en la calle le decían que no sería útil.

Pronto aprendió a valerse por sí misma y entre los 6 y 9 años aprendió a leer y escribir. También desarrollo capacidades aritméticas básicas y manipula cualquier aparato tecnológico.

“Al principio fue difícil. Sentimos tristeza y pensamos que se nos había cerrado el mundo. Buscamos todas las alternativas posibles, en grupos de apoyo, deportivos y pedagógicos –recuerda su madre–. En el bachillerato tuvo flexibilización curricular. Le enseñaron cosas que le eran útiles y con una metodología vivencial”.

Ahora el reto de Sara es visitar este año todas las empresas posibles, primero para que conozcan su portafolio de servicios o para que le permitan exhibirlos entre el personal.
Dice que también aprovechara estas visitas para decirles a los empresarios que ellos son importantes para conseguir la paz.

ÓSCAR ANDRÉS SÁNCHEZ A.
Redactor EL TIEMPO
Medellín
Tomado de http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/la-emprendedora-paisa-con-down-que-genera-oportunidades-/15054160

TQM Creativo